Mira que tengo la bitácora más olvidá que el día aquél cuando convertí el agua en vino en la boda de mi primo. ¡Pues nada!. Se me ocurre echar un vistazo a las estadísticas de las visitas que pasan por el bloh, y ¡Ay! Chorprecha. Hay días con picos de un centenar de visitas, entre cuatrocientos y quinientos lectores al mes, de Singapur, Rusia, Sudáfrica, y otros países que me da a mí en la nariz un tufillo que me mosquea. Dos o tres visitas por entrada, con entre diez y quince artículos vistos en cada tanda que los susodichos lectores tienen a bien hacer lo que en su propósito maquinan. Esta conducta no es nueva. Viene siendo habitual a lo largo del tiempo que escribo o dejo de escribir. Da igual. ¿Ké se traerán entre manos está peña?. Si por lo menos dejaran un comentario, un poquito de por favor, una reseña, un "quítame allá esas pajas" que diría cualquiera por interactuar con otro. Ni un puto hola y adios se dignan a transcribir los que hacen uso de un escrito que se comparte precisamente para acometer una reacción de causa efecto, la cuál brilla por su ausencia. No sé qué hacer ni qué decir para que alguno levante la voluntad de aclararme la duda que me corroe y quema las entrañas de tanta incertidumbre ocasionada por tal proceder. Ya, tambien he pensado en la VPN que usarán unos cuantos o el mismo de siempre que cambia de IP virtual para cada lectura o conexión para hacer que pasa por aquí, y ni mira, para que me monte la película que hace que me tire las parrafadas estas inocuas y vacías, llenando de palabrería la pantalla. Pues de eso se trata. De llenar vacíos ¿no?. A enrollarse tocan.
He tenido un punto muerto prolongado en la redacción del texto, y como veo y leo tras el tiempo pasado sin asomar el hocico por aquí, me cansina la repetición argumental que continuamente expreso en los artículos donde me dá por embolarme en cuestiones metafísicas...
Que sí, que por mucho rollo macabeo nada va a cambiar. Osea, voy a cortar ya e irme a la otra esquina a que me peguen dos mecos y se me quite la tontería.
Después de pensarlo, (no mucho por cierto) voy a seguir escribiendo en el blog y dejar escritas mis impresiones actuales. Así me doy caña, me obligo y entretengo, relatando la misma vida que continúa dando por culo en prosa y en verso.
La actualidad política y social es un cacao maravillao, donde hay mucho y variado que rascar y dando lugar a que la opinión de uno (aunque intrascendente) debe ser reflejada sobre papel, mas bien por tener un punto de partida para saber quién era, cuando me falle lo que sea que fuere en el futuro. Y porque me da la gana.
Mucho tiempo llevo sin dactilear con una rutina y constancia que creo me va a venir bien.
Bueno, voy a cortar que como siga explicando la sucesión de intereses o postulados para mi inclusión en la rueda literaria del blog, me enroco y no salgo del bucle.
Cambiando de asunto, voy a comentar una curiosidad literaria que puede ser de utilidad a otros (quien lea esto y se dé por aludido) como me ha pasado a mí. Hay una web literaria de concursos de relatos y poesía que si te cogen te publican y ves tu trabajillo en un libro :
https://www.diversidadliteraria.com/
Si quieres comprar el libro, claro. Pero estar, está. Publican microrrelatos y poemas, si te seleccionan te publican, si eres finalista te dan libros y opciones de publicar tu obra etc, y si ganas, pues más premios... libros y opciones de publicar otras cosas.
Hoy por cierto he mandado una poesía que me ha salido en un plis plas.
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