domingo, 23 de julio de 2017

¿HAY ALGUIEN AHÍ?

              
Fotograma de la película "Blade Runner", versión cinematográfica del libro de Philip K. Dick, ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?
www.nerdgoblin.com/read-this-do-androids-dream-of-electric-sheep/


                            
Un menda, mientras va cayendo al vacío pregunta:
- ¿Hay alguien ahí?
Y contesta Dios: - Estoy yo.
A lo que responde el otro: - Si, si, vale; ¿pero hay alguien más?

Al igual que dentro de la supuesta realidad en la que vivimos, la certera e imaginable ficción, hace de nuestra existencia un gran cúmulo de suposiciones e infinitas variables respecto al futuro inmediato, el más próximo a corto o medio plazo, en aquél donde ponemos todas nuestras esperanzas e ilusiones; que esa, la ficción, es verdaderamente, nuestra realidad más verídica. 
No hay más que echar un vistazo a nuestro pasado, para saber cuál será sin duda el futuro que nos espera. Pues ya el presente, se encarga de indicarnos por el camino al que llevarán nuestros pasos.
Se estima el número de países soberanos en nuestra comunidad internacional, en 194; ésto es, reconocidos por la ONU con autogobierno y completa independencia. De ellos, se estima que hay 48 en los cuales la dictadura es su forma de gobierno y no se respetan los derechos humanos. Además, nos encontramos un número elevado de países con monarquías autoritarias y democracias sin plenitud de derechos; lo que nos deja en aproximadamente  la mitad del total, con democracias donde los derechos humanos son respetados, según la interpretación que hacemos de países civilizados con la totalidad de garantías en los derechos tanto colectivos como individuales. Afinando un poco, sin entrar en disposiciones adicionales al texto constitucional de cada país, podríamos dar los datos expuestos, como válidos.
Basándonos en dichas cifras, los hay que viven la ficción del libro de George Orwell, "1984"; "Un mundo feliz" de Aldous Huxley, o la novela de Ray Bradbury "Fahrenheit 451", y "El cuento de la criada" de la escritora canadiense Margaret Atwood; por indicar ficciones conocidas mas o menos por el lector, aunque cabrían la innumerable cantidad de las que la literatura dispone. Todas ellas basadas en una ficción distópica, que toma realidades cotidianas negativas como nudo gordiano de la trama y así concienciar a la sociedad de lo que sin remedio, acaecerá si no se ponen límites a las prácticas sociales imperantes en determinados momentos y lugares.
No solamente se imponen estas ficciones en las dictaduras o democracias con limitados derechos sociales, también se pueden observar los derroteros que siguen determinadas democracias con las medidas adoptadas, tras la elección de presidentes conservadores, como también los más progresistas del mundo mundial, que incluso rozan el autoritarismo más recalcitrante; tratando de utilizar el veto a toda voz discordante con su ejercicio del gobierno, y lentamente, de la manera más sutil, va eliminando derechos.
No hace falta ser un lince para percatarse que en algunas potencias militares, EEUU, China, Rusia, India, Pakistán; aunque solo China es una dictadura, en EEUU con el presidente elegido no da para estar con la tranquilidad necesaria que requiere un líder mundial; y de Rusia, tampoco es que la confianza sea mayor; sabiendo que India y Pakistán con diferente cultura a la occidental, requieran además un plus de conocimiento respecto a sus intenciones, por el modo actual en el que se vertebran sus sociedades. Los países mencionados en la anterior reseña no son los únicos, se podrían mencionar otros que ya avanzan por ese camino; Polonia por ejemplo, dentro de la comunidad europea y a la que ya le han dado un toque. 
De Corea del Norte, ni gastar tinta, pues todos sabemos en qué ficción novelada existen. En todas a la vez. ¿No?
¿Y si las circunstancias hubiesen ocurrido de diferente manera a la que sucedió?
Philip K. Dick, fue unos de los que ya nos propuso una realidad supuesta en hechos distintos a cómo acontecieron. Género literario donde la historia nos postula una vista alternativa, llamada ucronía. En "El hombre en el castillo", nos muestra el paso del eje fascista vencedor de la 2ª G.M., sobre la ciudadanía. Originando las consecuencias previsibles en un mundo dominado por el terror, horror y tiranía sobre las sociedades impotentes ante la fuerza de las armas.
Podemos citar como una secuela de la anterior, la obra de Peter Tieryas, "Estados Unidos de Japón", basada también en la misma suposición y distinta trama.
Cabe anotar que la fuerza democrática será suficiente para que no suceda lo que la ficción nos aventura, pero y si... 
Como ha ocurrido en EEUU y en Cataluña también, donde el poder parlamentario lo ostenta una mayoría que ha sido vencida en votos en las elecciones, la democracia parece que no otorga el poder al voto de la ciudadanía, pues siempre hay normas y bases legales en las leyes electorales que hacen posibles éstas incongruencias.
¿Se imaginan alguna ficción para el futuro próximo que nos deparará el posible referéndum de independencia en Cataluña?
Pues venga, a pensar. Menuda ficción nos espera.
¿Podríamos llegar a formar parte de unas Comunidades Autónomas Catalanas, después de la guerra? 




No hay comentarios:

Publicar un comentario