Y allí estábamos en lo alto de la grada contemplando la sucesión de canciones que iban pasando sin pena ni gloria para el gusto personal, pues en esa época, toda vez que el interesante de dicha actuación como primer cabeza de cartel era el tío Lou, pues el influjo y la motivación no habían hecho acto de presencia en los otros grupos.
Ahora a tiempo pasado The Silencer, y Simple Minds, no es que sean grupos de culto pero si estan entre los asiduos de algunas canciones que han sido por su audición, referencia en el hard rock-punk, caso de los primeros y el pop-rock de los segundos internacional . Siendo el tema presentado aquí de los Simple Minds, canción de culto de la serie de Mat Groening en "Futurama".
De Lou Reed, poco se puede decir, solamente sentir su desaparición, agradeciéndole el legado musical que tan buenas sensaciones dejó en varias generaciones. El concierto no lo recuerdo con grandes elogios por fallos de la memoria pero si la complacencia de poder escuchar en directo grandes himnos que para mí han representado tanto en mi cultura musical.
Gran satisfacción por haber visto en directo a uno de mis principales ideólogos musicales
La alarma lleva sonando un tiempo y los protocolos de acojone, se están poniendo a funcionar:
SALVEMOS A LA ABEJA
No
somos conscientes aún del grave problema al que nos enfrentamos. Prácticamente
llevo poco tiempo leyendo artículos que hayan sido publicados notoriamente para
llamar la atención de la sociedad, sobre la posible desaparición de la abeja.
También es de justicia proclamar mi ignorancia y falta de interés hasta el
momento en que me hago cargo de la situación (más vale tarde que nunca), y soy
consciente del peligro que supone.
¡Algo
habrá que hacer!. Pero, ¿qué hacemos?. Es difícil si no hay responsabilidad,
del tipo que sea; para por lo menos tener repercusión en nuestras demandas.
Demos información que haga saber a la población, que de seguir en la misma
situación, sin poner los medios para corregirla, puede acarrear graves circunstancias
que coloquen en peligro a la sociedad.
Ya
pasan mas de 20 años desde que un grupo de agricultores franceses, alertó sobre
la despoblación de las colmenas, las cuales deben polinizar una parte importante de la
producción mundial de alimentos. En los países de producción avanzada de la
agricultura, se barajaron motivos o causas, basados en multitud de informes de
expertos, que dieron como resultado los consabidos ya del calentamiento global,
pesticidas, monocultivos, virus, bacterias etc. Parte de culpa, la tienen entre todas las variables que se dan en esos informes, y vienen dadas, con respecto a las colonias de abejas que se concentran en las colmenas, pero el problema realmente grave está en otro sitio: en los insectos polinizadores silvestres (entre ellos las abejas), que son los responsables de gestionar la mayor parte de los cultivos esenciales para la alimentación mundial. Y lo están pasando todavía peor que sus camaradas domesticadas. Éstos polinizadores silvestres producen el doble de fruta (frutos en general) que el de sus socias asalariadas, siendo la mejor manera de medir su rendimiento; pues el fruto es el resultado directo de la polinización de una flor, y las semillas son el indirecto.
Otro grave problema que incrementa la desaparición de la abeja, es la colonización del hábitat por parte de su depredador natural, que no es otra que la avispa; y mas concretamente la invasión por parte de la avispa asiática (vespa velutina), y sin intención de abandonar el territorio conquistado, al no ser posible su erradicación total, teniéndose que habituar a la convivencia con ella.
Apareció por primera vez en Europa en el año 2004, en Francia. Por Euskadi se extendió en 2010, y dos años mas tarde ya había extendido su poder en Galicia.
Su principal peligro es su voracidad y la gran capacidad de reproducción y extensión, adaptándose sin problemas al clima y la ausencia de depredadores naturales, el número de avispas en cada nido puede llegar a las 18.000, y de cada colonia pueden salir entre 200 y 400 nuevas madres. Así que al loro.