viernes, 22 de enero de 2016

QUE BOTITO.

                   
 David Roberts. - C/ Reyes Católicos, puente del carbón. Río Darro, Granada. http://rinconesgranainos.blogspot.com.es/2014/11/la-granada-de-los-viajeros-romanticos.html   

                                       

Ya sabéis los que tenéis la ocasión y la gana, o decisión, de pasaros por las letras que aquí se plasman de vez en cuando ( más bien con mucha asiduidad), que las charlas con o sin razón, como a todo quisque que le da por dar el coñazo, y dentro de éstas, voy a soltar la que a continuación tengo el gusto y placer de exponer. Así que sin más preámbulos, paso a relatar uno de mis postulados que ha salido de carrerilla y sin pararme demasiado en lo acertado o no de la exposición, juzguen vuesas mercedes y si tienen alguna queja, al maestro armero.
La confianza que depositamos en nuestro prójimo, ya sea cercano o no tanto, nunca debe estar supeditada a la entrega total de nuestros sentimientos, pues llegará el momento en que se tenga que poner a prueba, y afloraran intereses dispares que harán explosionar distintos valores y afectos, que anteriormente se creían entrelazados de tal manera que serían irrompibles, demostrando que el corazón también se equivoca a la hora de repartir los distintos grados de afinidades entre nuestros más cercanos seres emotivos, así como en aquellos que por amistad o conocimiento, se supone nos proporcionan la estabilidad para configurar nuestra felicidad.
Como se ha repetido hasta la saciedad, la calidad ante la cantidad. 
Es signo de cordura y estabilidad, disponer los mimbres adecuados para saber distinguir entre las intenciones de cada cuál, cosa que nada asegura el acierto, pues hasta que no se requiere de una acción determinada, no se sabe la forma de actuar ante tal situación, el engaño, la mentira, afloran entre rosas, clavando las espinas como espadas en el corazón.
De acuerdo estaremos en la inutilidad de la generalización de las circunstancias mencionadas, pero no está de más hacer una puntualización ante las distintas situaciones que nos encontramos, donde se hace el espíritu, más vulnerable por las muestras de confraternizar que tan fácilmente se plantean.
Y es aquí cuando actúa la traición, la simulación y la apariencia de lo que no es en realidad; cuando los corazones están más dispuestos a recibir y ser capaces de otorgar todo aquello que en otras circunstancias, la cabeza le haría replantearse determinada cuestión relacionada con los sentimientos, en distintas fechas del calendario (festividades varias, principalmente religiosas que tan cerca están en el tiempo) donde se supone una relación de concordia y empatía con el prójimo, afloran los abusos de confianza y tergiversaciones de actitudes, dando como resultado desilusiones y conceptos erróneos, que hacen disminuir la aptitud que se muestra en un futuro mas cercano hacia los demás, aunque se crea lo contrario cuando los sentimientos pueden ser dañados con mas facilidad, con las defensas bajas porque se espera que la transacción de sensaciones y afectos van encaminados a una mayor unión de voluntades.
El mismo argumento que he empleado para valorar la pérdida de confianza y desilusión con las actitudes de algunas personas que no esperabas; vale para enjuiciar la buena voluntad de otras personas que aunque por esperadas, siguen ahí empujando para que se pueda llegar a la cima de la emotividad compartida; y también podemos poner en valor las emociones emanadas de personas de las que no esperas un comportamiento tan afectivo como para prestarle la atención que sin reclamarte nada, son capaces de ofrecer para crear una empatía que ya difícilmente podrás echar en el olvido. He dicho. 

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