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viernes, 16 de septiembre de 2016

ALGO PARA GUARDAR

                            Huéscar. Fot. Loly Lopez Dominguez.
                  Desde la casa del arco. Huéscar en el recuerdo. Facebook. 

                                                                             



Me aplasta el recuerdo y cubre la esencia
que añora la pérdida en el olvido
los sueños se fueron en un chasquido
arrastrando consigo a la consciencia

Sierras calizas protegen la ausencia
el regreso se aparta en un descuido
malvada intención deseo fingido
en el parque un juego mi voz silencia

Vuelve el pasado se escapa el presente
en la carrera un triciclo abandona
no queda nada el dolor es hiriente

Se alegra el corazón y el tiempo entona
una melodía se hace latente
la luz del camino el alma perdona



miércoles, 25 de mayo de 2016

A TU LADO

         Acuarela. Manuel Jiménez Sánchez. "El Darro". Granada.
                             globalarchytrad.blogspot.com.es 




                                  


El ocaso perdido de una estrella
suave giro de luz que te ilumina
un pensamiento agradable imagina 
linda primavera marcando huella


En tus ojos la mirada destella
el resplandor que a tu vera camina
sutil figura silueta divina
de entre todas las flores la más bella


Dibuja un amanecer la alegría
ya reluce la alborada contenta
por poder anunciar un nuevo día


Otra sonrisa que la historia inventa
palabras y gestos en armonía
un cuento feliz viste a Cenicienta





miércoles, 10 de febrero de 2016

BRILLO EN EL ALMA

                   Salvador Dalí. - Le gare de Perpingnan. 1965                                  http://www.dalipaintings.net/la-gare-de-perpignan.jsp                              






 

La búsqueda encuentra una triste ausencia

cruda realidad vestida de olvido

la cueva donde se esconde un latido 

de pena, el corazón toma conciencia  



Besos, abrazos, el amor  silencia

vientos que golpean todo sentido

despierta el amanecer aturdido

dudas, reproches, pidiendo clemencia 



Calma tensa mantiene a la esperanza

bella sonrisa en el camino espera 

dulce sensación plácida mirada


Y refleja un brillo mientras avanza

la memoria un pensamiento libera

lleno de paz en suave marejada







jueves, 29 de octubre de 2015

A TÍ, COMPAÑER@

     IPE. n°1 E.T. XXXV Pr. Grupo J.
                                       
     
                                       



                                   


                

                                                                                                                    
                                                                           
                             
                               

Disciplina y responsabilidad
nos dio la fuerza del compañerismo
días de valores, idealismo
crearon la noble realidad

Enseñanza y trabajo en igualdad
atleta marcial, preciso aforismo
marchando con ilusión de heroísmo
máquinas, herramientas, la unidad

Uniforme con grado la corbata
en las aulas un escrito conciso
arrestado por tardar a la lista

Campo de instrucción y boina novata
aprendiz, soldado busca permiso
zapatos limpios pasando revista 







jueves, 10 de septiembre de 2015

ASÍ ESTOY

                                                                                        
                                              
                                                               Rein Van Koppenhagen junge. stores.ebay.de




O acaso eso es lo que creo, que no sé ni como me llamo. Por que a mí, suelen llamarme, de una forma u otra, con mi nombre, un apócope de tal, un mote, mi apellido, por gilipollas también de vez en cuando, por mis logros nulos y escasos (es lo mismo, quería adjetivar con más énfasis mi aportación a la ciencia, letras y demás artes escénicas de las que me gustaría formar parte algún día). 
Buena idea, con toda la matraca que me ha resultado tan amena disertar sobre la pantalla, algo habrá, recopilando, arreglando y extendiendo; para formar un algo que resulte publicable a nivel local primero y después, ya se verá hasta donde puede la madeja desenrollarse.
Pues por comparación y número de activos que pululan sus obras en todo tipo de formato y por cualquier canal abierto al mundo, para observación de cualquiera, veo que factible es, iniciar un proyecto que pase a la posteridad como por ejemplo, titulado: "El último ñordo"; que truños hay a mansalva y a nadie se le cae la cara de vergüenza por plantar dichos mojones.
Cuántos libros, pinturas, esculturas, música, etc; hay pululando por ahí. Millones de obras que nadie le da, o el valor que se le supone, o se le da el desprecio que tal vez no merezca, pero el caso es que estamos inundados de obras de todo tipo. Será que cada uno que cree poseer algo, y tiene la posibilidad de sacarlo a la luz, no pierde la oportunidad. Hace bien, así debe ser, pero no todo vale y el público decide, pero si no se intenta, nunca se sabrá el mérito que le corresponde. 
Ahora, eso sí; necesito un mecenas que me financie, porque mis activos son de vacile y postureo, llegando cualquier día la benemérita u otro cuerpo especial de seguridad, dedicados a la captura de los grandes peces del mar, que se lo comen todo y sacando conclusiones y tirando del hilo, puede que me localicen, dando al traste con todas mis posibilidades escrituriles, aunque desde la trena tendría más tiempo y dedicación. No hay mal que por bien no venga. Pero sólo son suposiciones e hipótesis, por lo que habrá que esperar acontecimientos y no dar por hecho algo que ni se le pasa por la perola al comisario que me tiene enfilao. Ya veremos qué pasa.



jueves, 27 de agosto de 2015

EL MAIZAL

   
                              www.elevation.maplogs.com

                                               
                     


 Hubo un día en que el maizal desapareció. Aquél campo de maiz donde nos metíamos para perdernos y encontrarnos después entre sustos y risas; cogiendo de las mazorcas los rubios cabellos que sobresalían para adornar la silueta de las cápsulas del grano, y así poder disfrazar nuestros rostros con los mostachos que con la mas ingenua imaginación nos hacía mayores, con las burlas, bromas y  mas disparatadas imitaciones de cualquier personaje que se nos pusiera en mente, haciendo de la diversión norma común cada vez que entrábamos en el campo de panochas.
La acequia seguía encauzando el agua hasta la vega, donde todos los frutales y demás hortalizas esperaban pacientemente, floreciendo día a día.
El camino asfaltado que hacía de carretera hasta las últimas casas del pueblo, acercando la montaña, las pedanías y cortijos, los pueblos vecinos y los caminos rurales; bordeaba la parte norte del terreno de cultivo, y corría paralela a los grandes plátanos de sombra, al sauce llorón y algún que otro tipo de árbol que se me fuera de la memoria, todos ellos majestuosos y frondosos, alzándose en lo alto de un pequeño terraplén del solar, recorriendo la calzada y sirviendo de escolta a todo vehículo que hiciese el trayecto por dicha vía. Bajo la pendiente de la carretera se encontraba la acequia, sirviendo de separación del bancal, y otorgando dicho desnivel del terreno una pequeña tribuna para mejor posicionamiento y visión del juego.
Las restantes lindes de la parcela, las delimitaban por un lateral, una calle con una fila de casas bajas, situandose en el lado opuesto que la acequia recorría y separaba, el barrio de nueva construcción para ensalzamiento de los 25 años después de la guerra civil, de nombre La Paz, donde vivíamos todos los que disfrutamos mayormente del cambio de uso de la parcela para provecho del juego y amplitud del barrio. Como fondo sur, colindaba una tierra sin cultivo, donde posteriormente nacería un colegio; tambien se encontraba en las postreras aledañas un basurero que tardó poco en desaparecer. Más alla la huerta, el olivar por un lado, y el instituto con su campo de futbol vallado y el cuartel de la guardia civil más alejado, junto a la carretera que llegaba a Granada, frente al parque.  
No está escrito en ningún libro de historia del que se tenga conocimiento, al igual que entre los ancianos del lugar tampoco se habla de cómo llegaron allí las porterías; pero el día que hicieron acto de presencia, iluminaron la ilusión y los sueños de muchos niños, al igual que de los mayores; convirtiendo una finca de cultivo en un campo de esperanza.
Temprano se levantaban los jugadores ante la avalancha de partidos que debían jugarse los días señalados de competición, y los que no había tal, era usual encontrar a temprana hora y en día no lectivo, a alguien peloteando. Allí, si; siempre se estaba jugando al futbol, golpeando la bola.
Había una zona aledaña de terreno libre entre el rectángulo de juego y la acequia que apartaba el barrio, para uso de partidillos que no requerían mas jugadores que los que se propusieran hacerlo en un espacio mas reducido, o para tirarse unos penaltis, o para hacer rondos de pases, y para mil prácticas de todos los juegos imaginables. La acequia representaba un añadido a las fantasías. ¡No habrán navegado barcos, canoas y galeones por las aguas de riego! ¡Y la de limas que se clavarían en aquél solar de tierra, y las chapas que se harían infinidad de carreras por circuitos diseñados por las manos expertas de los conductores, y con las canicas que golpearían a otras desplazándolas de su posición para gloria del mas hábil. ¡Y la de agujeros que se habrían hecho para colar las perras gordas y las chicas y las pesetas...
Pero menos que pelotas y balones recorriendo y botando en la llanura.
También se dirimieron afrentas.
Aunque no se tiraran bien las líneas de yeso, para delimitar la zona de juego, el aspecto que representaba el campo una vez pintado, y colocadas las redes ( cuando llegaron con el tiempo ), con el ambiente que producía la ocasión del juego, proporcionaba una alegoría de la fiesta y espectáculo en que todos estaban contentos. Daba igual quienes jugaran, qué equipos, niños o adultos, el aspecto del entorno daba categoría al partido que se iba a celebrar.
Allí estaban todos los que debían estar, y algunos de los que no, también.
Los balones oliendo a manteca, las camisetas como serones, los pantalones, las zapatillas, las medias, las botas; al libre albedrío y posibilidades.
Los vestuarios en el edificio de la O.J.E. Y las ilusiones metiendo goles.
Allí hubo un día un campo de futbol. Pedregoso, de pequeñas piedrecillas, las llamadas chinas y mas grandes, que nunca desaparecían por más que se intentaran quitar.
Moldeable al clima, pues ni agua, ni viento, ni la nieve, impidieron que se jugara.
Recordado, porque por mucho que el tiempo se empeñe, la memoria dirá que allí hubo un maizal que al desaparecer, se convirtió en un campo de futbol.




    

miércoles, 12 de agosto de 2015

MIENTRAS ESPERO

              
             El Guijo de Sta. Bárbara. Salto del Trabuquete.                                      Cáceres. www.casitasruralesdelavera.com
                 

Me refleja la silueta un cristal, y no puedo sustraerme de la placidez que me ocasiona el momento, sentado, esperando pensando en tí, anhelando tu llegada.
Me agrada la espera, me complace el tiempo que me otorga para pensar, aprovechando la ocasión y satisfacer las pausas que entre los desplazamientos acostumbrados que plantea la actividad diaria, escribo para decir a través de las palabras buscadas  y con mas o menos dificultad, las que son encontradas entre montones de párrafos, frases, oraciones con y sin sentido, sin ánimo de vanagloriar la situacion, sin pretensiones didácticas de ningún sentido, capturando pasajes de lo que el cerebro quiera indicarle al sistema nervioso, movilizando las ramificaciones dactilares para contar cualquier pensamiento, y no quiero levantar la cabeza para observar en el vidrio que transparenta el escaparate de modelos estáticos, la visión que proyecta mi figura.
En una laguna existe una poza, a la vera del lugar en que se sienta una moza, junto al vergel donde danzan las flores al ritmo de la brisa que hace expandir el aroma de tu fragancia que me anuncia la proximidad que con tanto ímpetu reclamo.
Mientras la mente detiene el tiempo, el momento pide creatividad, una expectación entusiasta  que recibirá con pasión la deseada llegada de tal ocasión, de aquello en lo que me tiene en vilo, en el deseo del encuentro pretendido;  pero pienso mientras espero en lo feliz que soy por estar esperándote, mientras brotan imaginarios pensamientos que dibujan tu silueta acercándose suntuosamente, consolándome tu llegada que ansío con la esperanza de verte de nuevo junto a mí, comprendiendo que a tu lado, los miedos se diluyen convirtiendo mi ilusión en el refugio del abrazo, en el encuentro de la ilusión y la venida de la complicidad.



martes, 30 de junio de 2015

ES LA FELICIDAD, QUE PASE

            
Altiplanatur. J.A. Dengra. Facebook.                                       


Primeramente y sin dilación, lo más oportuno sería definir el significado de tal concepto o estado anímico que solemos nombrar como "felicidad", tan buscada y ansiada que está incrustada en el deseo del humano que no haya sido tocado, aunque solo sea un poquito de la perola.
La satisfacción, el contento y la dicha de las situaciones que en un momento dado de la vida, pasa por nuestros sentidos, haciéndonos ser partícipes de un estado mental agradable y acorde con la complacencia de nuestra conciencia, nos lleva a ser partícipes de sensaciones sensoriales que muestran una placidez espiritual que nos hace percibir las distintas situaciones que debemos afrontar con una empatía o positividad, acorde a nuestro estado anímico, que en el caso que nos ocupa, es de regocijo, gozo y, o deleite.
Pues calificando la felicidad como estado mental, se deduce por lógica que ésta, será momentánea y con mayor o menor duración según se produzcan las situaciones que nos hagan cambiar de actitud y afecten a nuestro estado anímico, variándolo a una situación que por distintos motivos empeore nuestras percepciones.
Dicho lo cuál, no debemos dar por hecho que el tipo de sensaciones placenteras que cada individuo siente o percibe, catalogando su estado de feliz; da por supuesto que la persona a la que nos referimos hace o es cómplice de actitudes positivas, pues la felicidad de cada uno va en sintonía con la personalidad y el carácter que definen sus actos para congratularse con ellos y encontrando la ansiada felicidad, que por ejemplo puede estar en joderle la vida al prójimo.
Otro de los puntos o características a tener en cuenta, sin despreciarlas a la hora de catalogar un estado personal como feliz, es la situación psíquica relacionada con la salud y casos emocionales, que afecten a problemas sociales en los que se encuentre inmerso el sujeto en cuestión, para valorar su estado de felicidad en función de cómo es capaz de enfrentar dichas situaciones.
Los problemas que haya que afrontar, sean del tipo que sean; aunque influyan en el estado anímico y resten valores a la consecución de la dicha, el carácter de una personalidad positiva, siempre valorará otros factores con más importancia en el momento de calificar su sentimiento con la vida, que rodea a todas las percepciones sensitivas y que le haga desechar su desgraciada circunstancia en esa situación determinada, positivando su actitud para poder superarla y sentirse fortalecido por como hace frente a dichas circunstancias, y por ello; junto a factores adyacentes que influyen y ayudan en su capacidad para discernir satisfactoriamente en torno a todo lo que la vida le plantea, se siente seguro y no es óbice su situación para sentirse feliz.
La felicidad está dentro de cada uno, no importa que la situación sea de una forma o manera diferente a cada cuál. Lo que para uno vale, para otro no. Tan feliz puede ser la soledad para cualquiera, como la cantidad de amigos o gente circundante a su alrededor, la valore como necesaria para completar el círculo que englobe toda su máxima ventura. Distintos trabajos para satisfacer la emoción que cumpla expectativas y facilite la fortuna de llegar a la felicidad; las vidas en común de las familias, amigos, etc; mil variables que combinan para otorgar esa suerte, siempre será distinta para cada persona y su valor dependerá siempre de la personalidad y la preparación mental para afrontar determinadas circunstancias. 
Es una sensación tan subjetiva que la necesidad de contar con la participación de alguien o algo, algún elemento transformador del estado de la conciencia, haciendo cambiar ésta en el sentido más óptimo tambien lo será, según las necesidades personales que requieran en un momento determinado con una predisposición favorable a aceptar dichas ayudas, o acompañamiento más ecuánime, con el objetivo que se pretende desde el exterior para aumentar nuestra alegría o placer, si acaso es posible modificar.
Personalmente y como ejemplo de lo que trato de trasmitir, mi situación contractual con la vida, me debería situar en un estado que para nada se relaciona con la definición que a lo largo del escrituro intento explicar, pero mi personalidad y la gente que tengo conmigo, hacen que me sienta feliz a cada momento que pasa, sin tener  que negativizar ningún suceso de mi vida, lo cuál me da vitalidad y energía para tener esa sensación de felicidad.
Y vosotros, ¿sois felices?. A vuestra manera seguro. Espero que lo seáis, pues el simple hecho de leer puede producir felicidad, mostrar una sonrisa en un momento determinado ante cualquier eventualidad favorable, e incluso la mirada de tu ser más querido puede recordarte que nada de lo que intente sustraerte la vida, vale más que sentirse amado por quien es el sueño de tu felicidad.