Mostrando entradas con la etiqueta Asfalto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Asfalto. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de noviembre de 2015

PAZ Y TRANQUILIDAD

Altiplano de Granada. www.calidadterritorial.es

                                    
De verdad que ha sido una pasada. Entrando en el último mes del año y con el anterior artículo que posteé y salió rozando, acabando la jugada en corner, cosa que no se concedió por la inutilidad de todos los árbitros y linieres que como sigan aumentándolos, van a formar otro equipo que se enfrente a los dos contendientes. 
Ahora debo buscar un conjunto de frases y oraciones que relacionen la primera idea de comienzo del párrafo con las siguientes, cosa harto dificultosa dada la incongruente equivalencia establecida para seguir relatando una vez lanzado el artículo, que se transcribió por última vez en ésta que es vuestra bitácora, y el siguiente que por lo que se ve, va a ser éste.
Pues resulta que en el blog, la página que da acceso a todo tipo de movidas para hacer (como muy bien sabéis al practicar desde el mismo sitio con iguales características) (se nota que he estado mas tiempo del normal sin articular palabra y por ello que he encontrado multitud de ellas escondidas, facultad que me he tenido que currar de lo lindo, aunque en un espacio de tiempo más amplio); la sección que indica las publicaciones que han visto la luz, refieren que así casi sin quererlo, he blogueado doscientos churros, o porras; según desde el lugar donde se lea, se le dará un nombre diferente al mismo producto aceitoso y harinero que se suele mojar en diferentes recipientes y otros lares con distintos líquidos cafeteros, chocolateros o lechosos.
Al ver el número tan redondeado con tres guarismos, una en dibujo par y dos formando binomio binario, se me encriptaron los pareceres y al descubrir su significado, decidí parar y tomarme un tiempo de relax, sin el estrés que me causa bloguear todos los días.
Me ha sentado (como siempre que escribo, lo hago así) cojonudamente, e incluso se me pasó por la cabeza aumentar los días de asueto concedidos por tan digna cifra alcanzada sin cagarla, por lo menos lo siento tal cuál (en pie también aparecen las mismas sensaciones). El uso de tanto paréntesis merece una aclaración.


Creo que con éste espacio se aclara bastante bien. Al lío, que como no me centre, me voy al extremo y no toco bola.
Como experiencia, me ha servido para redactar con mas regularidad y me ha obligado a pensar, dirimir distintas opciones a elegir según lo que se propusiera delante del tablero y principalmente me ha liberado la cabeza de los sinsabores que la vida va repartiendo a cada uno. Pronto va a hacer un año, que espero seguir contando para aumentarlo hasta que me den el premio Nobel, día que ya dejaré todo y me retiraré a dibujar, porque con tanta palabra escondida que debo buscar, no encuentro los lápices de colores que tanto me han hecho disfrutar, pero la ocasión actual requería palabras en lugar de pintura, y así ha sido como tuve que actuar.
Ahora voy a espaciar más los artículos, o no, ya veremos según avance la mancha de tinta. Me encuentro mejor sin tener que estar pendiente día tras día de un escrito, que nadie me obliga; aunque yo sí lo hacía por motivos diferentes.
Pocas veces he escrito versos, si acaso dos o tres sin ningún valor poético, y ahora me ilusiona hacer unos cuantos según me viene la inspiración de hacerlo, no de proponer una excelencia, aunque la falta de diferentes componendas en las estrofas me haga ser un principiante aficionado sin mas pretensión. Y un relatito corto de vez en cuando, también alienta mi gusto por seguir deletreando parte del vocabulario del que dispongo, pues al ser corto y pocas mis ganas de aumentarlo, me costará mucho llegar al Nobel, y menos si no consigo antes el Cervantes o el Nacional de las letras.
Que pena, lástima de palabras escondidas y no encontradas.






jueves, 8 de octubre de 2015

POPURRÍ

                                    Collage de Francisca Pageo. misspaq.




En otro lugar, de distinta dimensión, en la lejanía del pensamiento, aparece una idea. Sin sentido ni explicación, "atraviesa ya la cortina de humo de mis cigarrillos, yo no sé, no lo sé, si voy hacia un sueño en lo mas profundo del día"*1. Capto el mensaje que transmite ilusión, fantasía y esperanza, aún siendo una percepción vaga que me hace sentir 
"en la chabola las lágrimas, formaron mares de hiel, con barquitos de miseria y diosecillos de papel"*2. Sin embargo encuentro entre el caos de varios planteamientos que me desorientan, al no saber claramente lo que me quiere transmitir, dado mi estado de sorpresa ante tal eventualidad "he vivido la tristeza de mi generación, cuentos de ayer y de hoy, siempre aprendiendo la misma lección, fue nuestra cultura quien nos hizo traición"*3. 
Reflexionando la fantasía pretendida al ir aclarando la niebla que entorpece mi visión y entendimiento, consigo alcanzar esa ilusión y descubro una demencia dirigida, para solapar "figuras confusas solo acertamos a ver, están diciendo que no puedes saber, el mundo acaba tras el telón, nos colocamos en un sillón, en un sillón"*4. 
Voy captando tras reunir las pruebas y conceptos de tan difusa explicación, la manera de entrelazar distintas propuestas y lograr distinguir entre el entramado que apareció sin una petición expresa para "tened cuidado con el poder, va cambiando de color, poco a poco cambia según acontece, para convencernos usa mil trucos, cuando en realidad todo sigue igual"*5.
La idea se diluye mezclada por cantidades ingentes de quimeras sin respuesta, variando la conciencia de aquél que con tanto empeño buscaba una salida sin sufrir demasiado las consecuencias  incongruentes, que creyó atisbar un "caballo con alas se acerca a mí, ¿quién eres tú?, ¿qué haces aquí?. Has de saber que yo soy Rocinante"* 6.

* - Entrecomillado, "-" refieren letras de canciones: - 1. BURNING - 2. LEÑO - 3. ÑU - 4. TOPO - 5. BLOQUE - 6. ASFALTO.



   


viernes, 21 de agosto de 2015

MUSICANDO AL URBANO

                                               www.dlsi.ua.es/ 

                 www.grupoasfalto.com  

 

ASFALTO. - Como pasa con la mayoría de las bandas, después de tocar y formar grupos; los integrantes de Asfalto, llegaron en el año 1975 a juntar la base de lo que sería una de las bandas mas antológicas del rock español y precursores del rock urbano madrileño; sin bajar nunca en una clasificación del grupo de líderes que encabezan el pelotón. Para mí son, haciendo similitudes con otros a nivel internacional, mis Led Zeppelin españoles, no en cuanto a estilo, pero sí como líderes de los gustos musicales.
La formación que grabó su primer Lp, junto al inició de la discográfica Chapa, dirigido por V. Mariscal Romero, precursor de toda la movida rockera española; estaban J.Luis Jimenez (bajo, voz), Lele Laina (guitarra, voz), Julio Castejón (guitarra, voz), Enrique Cajide (batería).                  




Nada más grabar su primer disco, abandonan Laina y Jimenez, para formar el grupo Topo; pero Castejón lidera la resurreción contratando al teclista Jorge G. Benegas y a J. Ramón Pérez - Guny - , haciendo la banda que mas tiempo se mantuvo en activo y con más éxito.
                              
 www.spanishred.com


        
                                   
Crearon su propio sello discográfico, "Snif"; con el que tuvieron una etapa de gran creación y éxito con la grabación de tres Lps, "Más que una intención" 1983, "Cronophobia" 1984, y "Corredor de fondo" 1986. En los dos primeros discos, la voz la puso Miguel Oñate, un cantante con una potente voz y personalidad, que otorgó al grupo otro tono más rockero.

Después hubo intentos de rememorar los primeros tiempos con Laina y Jimenez, pero no funcionó, haciéndose cargo Castejón del futuro de Asfalto, entre paradas y discos con mas o menos éxito, sigue al frente recordando viejos tiempos y sus seguidores disfrutando.
                                   
     viejopickup.blogspot.com.es


 

Termino con dos canciones de Topo, Lele Laina y J.Luis Jimenez, alma mater de los primeros Asfalto, que tambien seguimos allí donde tocaban por el buen rollo y estilo, con letras comprometidas con los problemas que ya se veían venir y ahora nos afectan con virulencia en el medio ambiente y otros aspectos sociales aún vigentes.
Qué grandes momentos nos hicieron pasar, allí donde nos reuníamos para comer pipas y bebernos las litronas. 
El botellón ya estaba inventado. No es de ahora.

                                          



martes, 16 de junio de 2015

ENTRE HORMIGÓN

           
                      Leganés años 70. www.abuelohara.com                             
                   
                             
Una alborada rara, nada usual, extrema y extraña para acomodarla a la visión normal coloreada de unos tonos claros, limpios de elementos ajenos al descubrimiento de la luz, acostumbrada al verde ajardinado y a la esmeralda arbórea, los añejos tejados cerámicos y al ocre deslumbrante del cereal, la nula presencia de la polución criminal.                                      Despuntando el dia irrumpía la luz natural, entre luciérnagas de faros en movimiento y gases tenebrosos, encubridores de la claridad que pretendía asomar.
Acaparaban la ciudad todos los brillos escondidos entre bloques de hormigón, que dejaban atisbar una velada confluencia de lineas cromáticas difusas salidas de una densa amalgama vaporosa que difuminando la llegada estrepitosa, entremezclada por las multitudinaria actividad que a tan pronto instante, recibía al transporte, en  el  barrio de ese arrabal. Plantándose frente al portal donde la vivienda estática, esperando ser habitada, cumplía la incógnita del destino.
El ruido era seña de actividad, voces tempranas pidiendo material, encarrilando paneles, vigas y ladrillos a desempaquetar. Maquinaria transportando, bajando, subiendo todo lo necesario para trabajar.
Cubriendo y cerrando los bloques encofrados, plantados entre forja y cemento, representando el auge de la urbanización,  destinados a cambiar el panorama del paisaje que entre cereales y verduras daban a los colores matices que el ladrillo iba a borrar.
Resolviendo planos dibujados para ordenar la estructura principal; abriendo calles, desplazando la huerta convertida en escombrera, cuadrando parcelas para ajardinar y esbozando los sueños de quien iba a habitar tan creciente expansión de la ciudad, de las variadas construcciones que en ese momento se elevaban por los cuatro costados de la población y de ellos, habían ido a parar a esa barriada, tan común y significativa como el entorno que las circundaba.
Ocupadas algunas viviendas ya, asomaban unos propietarios las cabezas para ver, a quien acababa de llegar; las primeras salidas para cumplir las tareas encomendadas, las correrías para llegar a los lejanos colegios que algunos debían asistir, aún teniendo en la misma calle el que cobijará al recién llegado con plaza concertada con anterioridad, el movimiento del personal despierta la barriada, sonando las puertas de comercios, transportes de reparto y las voces anunciadoras del normal tránsito que determina el despertar de la ciudad. 
Dispuestos los enseres para desembalar las ilusiones, los recelos y las inquietudes; para poner en funcionamiento todo el entramado y ocupar donde se iban a alojar, la curiosidad morbosa campando por el ensanche de aquella ciudad, abría camino a todo tipo de cuchicheos, comentarios y sonrisas acogedoras, tan necesitadas de compañía.                                                           El pueblo queda atrás, solo el recuerdo lo hace vibrar y la nostalgia comienza su caminar, añorando nada mas llegar, la dulce salida del alborear. 



martes, 10 de febrero de 2015

CUANDO ERAMOS FUTBOLISTAS PROFESIONALES

                                                                      
     
    
                                   
Siendo niño, el tiempo parece que nunca va a acabar. 
Sucediéndose el último lanzamiento a puerta, con la siguiente falta no señalada, la zancadilla traicionera, con el pase que me das para marcar.
Antes de comer y tras haber salido de la escuela, dejando todo en casa y corriendo para ocupar la zona de juego, llega el poseedor del mejor balón o pelota. El encargado de sacarla para continuar, lo que en el patio del colegio se quedó sin finalizar, la prórroga del partido que los perdedores desean poder igualar, para sentarse a la mesa de casa con el sentimiento del deber cumplido y comer en paz, sin remordimientos por no haber hecho lo que estaba a su alcance. Diez, quince, podemos apurar hasta veinte minutos, sin que nadie abandone el terreno de juego y luchar en iguales condiciones para desempatar, para arrollar, para correr; para reír.
-¡¡¡FERNANDO!!!, a comer. No te lo digo otra vez.
Ha sonado el pitido final, apurando la jugada para marcar, limpiándose el sudor para entrar. La estampida es general, cada casa recoge a su zagal.
A la tarde, la historia es igual. Solo cambia el sitio para jugar.
Hoy, la era es el campo ideal. Sobre la paja, empezamos por pelear, y el jersey quitado se prepara para señalar, la zona de gol por donde el balón debe pasar. El calentamiento requiere un esfuerzo especial, después de la lucha entre la caña del cereal, pues la trilladora es el castillo que hay que asaltar.
Nada hay mas serio que el juego de un chaval, si se pusiera la atención que requiere cualquier tema a tratar, de igual manera que se emplea el niño cuando la pelota se ha de patear, las responsabilidades de los actos, asumiríamos sin pestañear.
El fin de semana se acerca, se prepara el partido crucial; en casa de Pepe, está el material. Su padre en la barbería, al cortarnos el pelo, nos infunde moral, la teoría técnica nos dicta sin el peine y la tijera soltar, indicándonos las copas de Europa del Madrid que por su audacia en el juego, consiguieron; en una gran fotografía enmarcada que en la pared se muestra como un altar.
Veneradas copas de Europa que en sangre nos hicieron grabar, aumentando nuestras ilusiones para que jugando con nobleza pudiéramos ganar. 
Santuario del futbol era visitar la peluquería  de don José (Mansueto), cada vez que el pelo nos teníamos que cortar, en la añorada calle de las campanas, donde mis recuerdos empezaron a jugar.
Llega el día de partido, y temprano aparecemos con la inquietud y la alegría de jugar otra final, como es cada competición que tenemos para celebrar. La manteca sobre el cuero, extendida y casi seca ya está, recogemos las camisetas que algunas de varias tallas mas grandes son, las redes que hay que colocar, el yeso para las lineas pintar, todos juntos preparamos la fiesta que entre risas y saltos está presta a comenzar.
La afición, rodea lentamente el rectángulo de juego, y mis hermanos ya están dando vueltas y charlando con los amigos, la hora temprana de comienzo, hace que la vestimenta ya sea la de paseo para después de la misa de 12.
El desarrollo del partido, colma las expectativas por el que fue iniciado, cada pelota jugada se disputa como si anunciara el final, no importa el terreno empedrado, los charcos donde nadar, ni la nieve para resbalar, pues entre profesionales del futbol, nada importa ni debe molestar. 
Mi recuerdo con Jesús, que tan pronto nos dejó (D.E.P.) Aún le veo en mi memoria con su traje del Barcelona, junto a mí, con el del Madrid que me mandaron mis hermanas; y todos nos repartíamos echando a pies entre ambos colores para formar los equipos para jugar el disputado partido. Sirva él para generalizar a todos los amigos que allí dejé, en Huéscar, en el barrio de la paz; y que tanto echo en falta y añoro. La foto me la envió al poco de emigrar yo a Leganés, me contaba que se la hizo junto a la ermita de las santas, en la romería.
Cuando jugábamos a todo siendo profesionales.


   








sábado, 24 de enero de 2015

DÍAS DE ESCUELA

        
      

Para empezar a hacer una relación cronológica de los acontecimientos o episodios que a lo largo del tiempo han pasado por los caminos que recorrí, afectándome personalmente o como mero observador, también como reflexión u opinión de los hechos o circunstancias que se dieron en cada momento y que en éste espacio tengo la intención de mostrar; dudo sobre el empleo de una de las siguientes frases : " En el principio era el verbo" o    " Y se hizo la luz ", pero  sería retraerse a algo que tenemos olvidado por el trauma que nos dejó el big bang, añadiendo mas dolor, cosa que no estoy dispuesto a hacer. Así que mas cercana a nuestra actualidad, está esa edad que nunca se olvida; a no ser que se quiera hacer, pues no a todos nos ha afectado de igual manera. Me refiero a la infancia. Cuando se hacía macuala en vez de novillos, al faltar a clase por decisión propia y del acompañante-s, para emplear el tiempo en las materias llamadas en el presente, extra escolares.  
Se puede apreciar por el documento gráfico que acompaña y encabeza ésta entrada de lectura, que no las tenía todas conmigo, y siendo mi tristeza evidente, no es reflejo de lo que sucedería después, y el abrazo de mi hermano Pedro, aún por postura fotográfica, al igual que la enciclopedia sujetada por mí; denota protección y cuidados, como así fue por estar él en último año.
Las características de la época franquista que nos tocó vivir, sólo fueron percibidas a nivel social por el bajo nivel económico en el que se vivía, pues los niños estábamos adoctrinados y nuestra ignorancia hacía que tomáramos ese estilo de vida como único y normal. 
Como dos señas de identidad calificativa de esos años, sirvan como ejemplo, el " Auxilio Social ", que formaba parte de las vidas de muchas familias necesitadas como status quo intrínseco.También lo era la " O.J.E ", para los niños de las familias mas cercanas al régimen.
La leche en polvo, los golpes con la regla en los dedos o en la palma de la mano, los guantazos porque sí, las cáscaras de almendra para alimentar las estufas; aquéllas, almacenadas en un sótano que mas bien parecía un calabozo. Los viajes a casa de la maestra a regarle las plantas, o a traerle el tazón de leche al maestro desde su casa y ese cara al sol cantado en el patio antes de la entrada a clase.
Y nosotros, ¿ qué sabíamos de dictaduras o democracias ?, nada. Pensando todo el día en juguetear por la era, en correr, en los frutos de los huertos, en los baños de fuencaliente o parpacén, los cromos, al echar en el hoyo las perras gordas, el juego con la lima, las peleas individuales y en grupo, el fútbol... .
La mayoría de mis hermanos nacieron cuando vivían mis padres en la casa cueva. Yo nací en el pueblo y cuando iba a la escuela, vivíamos en el barrio de la Paz, que junto al de la Victoria y el de la Esperanza, se construyeron para ensalzamiento y conmemoración de los 25 años de paz transcurridos desde la victoria franquista en la guerra civil.
Allí aconteció toda mi infancia escolar, hasta que emigramos los que quedábamos de mi familia por hacerlo, mi madre Carmen, mi Carmencita y nuestra pequeña Mª Ángeles. Mi Tomás, ya me mandaba francos suizos desde Lausanne, mi Lola y mi Sacra, desde la cruz roja de Reina Victoria en Madrid, me mandaron mi primera equipación de futbol del Real Madrid, con el nº 3 y el escudo que había que coserlos, mi Pedri ya se había adelantado para trabajar en Alcorcón, junto a mi padre Pedro que proyectaba cine en la Gran Vía y  después en otros cines hasta que llegó finalmente al de Campamento.
El barrio estaba rodeado por un maizal que después se convirtió en un campo de futbol, junto a la acequia que lo bordeaba y hacíamos navegar en ella, nuestros barcos de corcho o de papel o de juguete. En otra linde junto al instituto y la casa cuartel de la guardia civil, había un basurero, que con el tiempo desapareció y construirían después allí el colegio, donde dí mis últimas clases antes de abandonar el pueblo. Y el olivar, pegado al barrio por el oeste.
No tengo ningún mal recuerdo escolar, ni de amigos ni profesores; al contrario, el recuerdo me hace sonreír cada vez que pienso en todos ellos (no los nombro por si el olvido de alguno de ellos, al no nombrarlos resultara injusto), pero saben quienes son. Por acordarme, lo hago hasta de aquél que me enseñó a montar en su bicicleta en el campo de futbol, y su padre era fotógrafo. Os recuerdo a todos los que estuvisteis conmigo, más o menos cerca. Y os añoro. Como a mis primos y tíos, mi abuelo Misindo; que vivíamos en el barrio y que frecuentábamos las casa de unos y otros como si fueran las nuestras. Mis abuelos Lorenzo y Cándida en las casas cueva con mas primos y tíos que también veía con asiduidad, los primos que venían de Barcelona y nos juntábamos allí con alegría y cariño.
En Leganés también tuve otros días de escuela, pero esos ya forman parte de otra historia.