Que éste es un país de mierdosos no hace falta cuestionarlo, porque entre corruptos, chulos, enteraos, listos, enchufaos y un largo etcetera, con todas las letras, ya no caben más hijos de puto.
Nos la meten doblá, cómo y cuando quieren.
Lo más raro de todo, es que el presidente va haciendo el ridículo y, pasmao se queda, cuando le preguntan cualquier cuestión sensata y con sentido, no teniendo n.p.i. del tema.
No debería haber salido del plasma.
Para demostrar lo que sabe, con que se hubiera remitido a aquello de " Luis sé fuerte, aguanta", ya nos haríamos una idea de su sabiduría.
No me gusta repetirme, aunque de vez en cuando uno ya no recuerda lo dicho, y vuelve a insistir con lo mencionado hace unos meses, semanas, días, horas, minutos, párrafos, renglones, palabras o letras:
- Qué asco y repugnancia siento, cuando veo pasar lo que sucede en éste país de trileros, mentirosos, ladrones, pícaros en general. Procediendo de quién lo hacemos, no me extraña, sólo hay que leerse " El lazarillo de Tormes", o " Rinconete y Cortadillo", entre otras.
España es diferente. España es única. España es una, mierda grande y ojalá fuese libre. No se puede ser libre con tanto chorizo apropiándose de lo ajeno.
No debería volver a recordar que estamos gobernados por hijos y nietos de franquistas, pero ya que lo he hecho, ahí lo dejo.
No quiero avasallar con datos, al alcance de cualquiera están, pero me indigna y abochorna sentirme integrante de una sociedad gobernada y judicializada por tramas mafiosas, que son capaces de denegarles una indemnización de 204 millones de euros a un colectivo de minusválidos, afectados por un fármaco para aliviar el embarazo de sus madres, que tuvo efectos perniciosos sobre los fetos y hoy arrastran secuelas físicas, que les imposibilitan cualquier normal desarrollo diario.
Primero fue la Audiencia Nacional en 2014, y ahora ha sido el Tribunal Supremo, quienes basándose en la prescripción de la denuncia, niegan tal derecho.
El único país de mierda donde se ha dado ésta sentencia ha sido en nuestra maravillosa España de los cojones, que algunos deben tenerlos cuadrados para permitir tal disparate.
204 millones de euros a repartir entre los afectados.
200 millones de presupuesto para atender a los refugiados. En cuanto la alemana Merkel ha plantao la flor sobre la mesa, más de uno se ha jiñao patas abajo.
No insinúo quitar a unos para dárselos a otros, de alguna partida presupuestada habrá salido el dinero; ya no hay más, ya se ha acabado. Si se coge de los fondos de la seguridad social 20000 millones, se pagan a los bancos entre 50 mil y 60000 millones para costearles el rescate, y no hay una partida de esas que suelen llevarse los corruptos para inflar presupuestos, untar a los mafiosos y pagar tres o cuatro veces más por infraestructuras de mierda, como aeropuertos millonarios sin aviones, o esculturas sobre valoradas, o coches oficiales, o yo que sé, ¿no hay una partida de dinero para indemnizar a éstas personas?.
En todos los países afectados por el fármaco de la TALIDOMIDA, han sido satisfechas las indemnizaciones a las que tenían derecho o reclamaban, menos en España.
Vosotros seguid votándoles, que éstos nos dejan el país más limpio que una patena. Colaboracionistas. Porque casos como éste, no tienen que ser judicializados por denuncias externas de afectados, debería ser el gobierno por medio de la fiscalía, quien actuara de oficio, y denunciase en nombre de los afectados; al igual que en el caso de las acciones preferentes que los bancos y en su mayoría cajas de ahorros, robaron a personas mayores, o gente de confianza del director y empleados que se aprovecharon de su ingenuidad. Y el gobierno tocándose el nardo y rescatando a las cajas que estaban dirigidas por políticos, cargos puestos por políticos y sindicalistas.
¡Que bien vivimos!
No me gusta repetirme, aunque de vez en cuando uno ya no recuerda lo dicho, y vuelve a insistir con lo mencionado hace unos meses, semanas, días, horas, minutos, párrafos, renglones, palabras o letras:
- Qué asco y repugnancia siento, cuando veo pasar lo que sucede en éste país de trileros, mentirosos, ladrones, pícaros en general. Procediendo de quién lo hacemos, no me extraña, sólo hay que leerse " El lazarillo de Tormes", o " Rinconete y Cortadillo", entre otras.
España es diferente. España es única. España es una, mierda grande y ojalá fuese libre. No se puede ser libre con tanto chorizo apropiándose de lo ajeno.
No debería volver a recordar que estamos gobernados por hijos y nietos de franquistas, pero ya que lo he hecho, ahí lo dejo.
No quiero avasallar con datos, al alcance de cualquiera están, pero me indigna y abochorna sentirme integrante de una sociedad gobernada y judicializada por tramas mafiosas, que son capaces de denegarles una indemnización de 204 millones de euros a un colectivo de minusválidos, afectados por un fármaco para aliviar el embarazo de sus madres, que tuvo efectos perniciosos sobre los fetos y hoy arrastran secuelas físicas, que les imposibilitan cualquier normal desarrollo diario.
Primero fue la Audiencia Nacional en 2014, y ahora ha sido el Tribunal Supremo, quienes basándose en la prescripción de la denuncia, niegan tal derecho.
El único país de mierda donde se ha dado ésta sentencia ha sido en nuestra maravillosa España de los cojones, que algunos deben tenerlos cuadrados para permitir tal disparate.
204 millones de euros a repartir entre los afectados.
200 millones de presupuesto para atender a los refugiados. En cuanto la alemana Merkel ha plantao la flor sobre la mesa, más de uno se ha jiñao patas abajo.
No insinúo quitar a unos para dárselos a otros, de alguna partida presupuestada habrá salido el dinero; ya no hay más, ya se ha acabado. Si se coge de los fondos de la seguridad social 20000 millones, se pagan a los bancos entre 50 mil y 60000 millones para costearles el rescate, y no hay una partida de esas que suelen llevarse los corruptos para inflar presupuestos, untar a los mafiosos y pagar tres o cuatro veces más por infraestructuras de mierda, como aeropuertos millonarios sin aviones, o esculturas sobre valoradas, o coches oficiales, o yo que sé, ¿no hay una partida de dinero para indemnizar a éstas personas?.
En todos los países afectados por el fármaco de la TALIDOMIDA, han sido satisfechas las indemnizaciones a las que tenían derecho o reclamaban, menos en España.
Vosotros seguid votándoles, que éstos nos dejan el país más limpio que una patena. Colaboracionistas. Porque casos como éste, no tienen que ser judicializados por denuncias externas de afectados, debería ser el gobierno por medio de la fiscalía, quien actuara de oficio, y denunciase en nombre de los afectados; al igual que en el caso de las acciones preferentes que los bancos y en su mayoría cajas de ahorros, robaron a personas mayores, o gente de confianza del director y empleados que se aprovecharon de su ingenuidad. Y el gobierno tocándose el nardo y rescatando a las cajas que estaban dirigidas por políticos, cargos puestos por políticos y sindicalistas.
¡Que bien vivimos!

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